tú me hiciste feliz y en mi adiós te deseo lo mejor
sábado, 4 de julio de 2009
viernes, 3 de julio de 2009
Después de dar infinitas vueltas en círculo lo entendé. No se trataba de encontrar por fin la salida sino simplemente de cambiar de dirección. Descubrí que hay una gran diferencia entre acompañar y depender y que tenía también la habilidad de lograr ambas. Entendí, sobrevolando mis espectativas, que se es la única solo cuando se está sola y que la competencia me anima, me estimula a querer un poco más. Afirmé con lágrimas de dolor y orgullo que no quiero que viajes conmigo a cuestas sino que quiero recorrerlo todo con calma y poder ver que tus huellas y las mías fueron a la par.
jueves, 2 de julio de 2009
Es sabido que cuando uno siente que las cosas no pueden ser mejor o que por lo menos está viviendo un estúpido y frágil equilibrio vital, las mismas tienden a desmoronarse casi instantáneamente. Es así, una regla vital, una estúpida consecuencia de la conciencia. Porque quizás uno al pensarlo se está llenando de miedo la vida y se está abriendo al mismo tiempo a las malas vibras. Tengo la alucinación de que cuando uno es ignorante de su propia felicidad puede conservarla mucho más tiempo y en mejor estado.
miércoles, 1 de julio de 2009
Nunca trates de emparejarle los flecos y un día conocerás a un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz. Cada película que vemos y cada historia que escuchamos nos implora que lo esperemos. El giro del 3er acto, la declaración inesperada de amor, la excepción a la regla. A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales a diferenciar entre los que nos quieren y los que no, entre los que se van a quedar y los que se van a ir. Y quizás el final feliz no incluye un tipo maravilloso, quizás el final eres tu, SOLA recogiendo los pedazos y volviendo a empezar, liberándote para encontrar algo mejor en el futuro. Quizás el final feliz solo consiste en seguir
martes, 30 de junio de 2009
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